Dos páginas, una dirección
Reparte el tráfico entre dos landees y mira cuál recibe más clics en su meta.
- Los visitantes se reparten al azar, mitad y mitad
- Tú eliges qué cuenta como victoria: un clic en un enlace concreto
- El resultado viene separado por dispositivo, país y origen
Por ahora, empate. Cada variante necesita 300 visitas más para que la diferencia signifique algo.
Qué puedes enfrentar contra qué
Un embudo muestra dónde se cae la gente. Una prueba muestra qué camino es mejor. Acá están todas las combinaciones que el sistema permite y cuándo usar cada una.
Página contra página
Qué aspecto y qué palabras funcionan mejor.
Cuando cambia una sola pantalla: el titular, el texto del botón, el orden de los bloques.
Página contra embudo
Si el embudo vale los pasos extra.
La meta es el mismo botón: en la página en A, en el último paso en B.
Embudo contra embudo
Qué forma del camino funciona mejor.
Tres pasos contra cinco, otro orden de pantallas, otro primer paso.
Una bifurcación dentro de un embudo
Qué pantalla del medio del camino es mejor.
Más barato que una prueba: sin segundo sitio y cambia exactamente un paso.
Una regla condicional no es una prueba
Quién ve qué.
Una cosa a quien llega del celular, otra a quien llega de Instagram. Los públicos ya son distintos por construcción, así que las ramas no se comparan entre sí.
Para que los números se puedan creer
- Hasta que la rama más chica tenga cien visitas, no se declara ganador: la pantalla dice cuántas faltan.
- Una variante no se cambia a mitad de la prueba: la mitad de los datos hablaría de una cosa y la otra mitad de otra.
- Una diferencia por vez. Una prueba más una bifurcación adentro, y ya no distingues cuál de las dos funcionó.
- Cuando los embudos son distintos, mides la página y el camino juntos, no la página sola.